Trucos para escribir en tu blog y no morir en el intento

De las muchas historias que formarán parte del gran libro de tu vida, la del día que te liaste la manta a la cabeza para escribir tu mismo en el blog de tu empresa será -sin duda- una de las más destacadas (para lo bueno y para lo malo). Y cabe decirlo: enhorabuena porque ¡eres tremendamente valiente! Porque, reconozcámoslo, darle vida a un blog con artículos de calidad, con cierta gracia y (sobre todo) con regularidad es un punto negro para muchos.

Aunque agencias como Zinkfo ofrecen servicios especializados de redacción de posts para blogs, somos conscientes de que para las marcas supone un ahorro (mayor o menor) el hecho de asumir la creación y gestión de los contenidos de su blog. ¿Qué hacemos en estos casos? Acompañamos al cliente en su nueva aventura, le asesoramos sobre las temáticas más adecuadas y hacemos las veces de técnicos en casos de problemas puntuales a la hora de maquetar.

La proactividad y la creatividad a la hora de escribir son talentos que pueden ser innatos o que pueden ser cultivado a base de lectura, de esfuerzo y de interés. Conscientes de que este proceso de “cultivo” puede ser lento y en ocasiones frustrante, hemos decidido cerrar el mes de febrero regalándote algunos trucos para que sepas cómo escribir en tu blog sin necesidad de que mueras en el proceso.

Un plan editorial intercalando temáticas

La frase con la que todo cliente “de blog” acude a Zinkfo solicitando la contratación de un servicio de gestión integral o de asesoramiento es la siguiente:  “Lo intento con todas mis fuerzas pero llega un momento en el que no sé de qué escribir”. Si es tu caso no te agobies porque pasar por esta situación es de lo más normal y en nuestra agencia lo sabemos.

Al miedo de la página en blanco hay que sumar la realidad del “no saber de qué hablar”. ¿Nuestro consejo? Crear una lista de topics (temas fundamentales) que tengan relación directa con tu empresa para luego desarrollar títulos de texto concretos.

Imagínate que tienes una corsetería y vendes hilos, botones, agujas y un largo etcétera. ¿Cuáles podrían ser esos topics? Algunos como estos: productos a la venta, consejos y corporativo. Con estos topics como base tocaría crear temas concretos para cada uno de ellos (los mismos que irían publicando por semana o por mes):

Productos la venta — TEMA: Hilos con elastano, la revolución de la costura moderna

Consejos — TEMA: “¿Cómo elegir los botones perfectos para tu chaqueta DIY?

Corporativo — TEMA: “Participamos en la próxima feria de Novias de Mallorca

Tómate en serio los días de publicación

Bien redactado y con sus keywords bien estudiadas e insertadas, el contenido de nuestro blog no sólo nos ayudará a que nuestro “cliente” nos tome en serio como marca sino que haremos que el gran dios Google nos mire con especial cariño. Eso sí, tienes que tomarte en serio los días de publicación y no hacerte el muerto a la hora de subir tu post, hacer su poquito de SEO y darle cariño a la parte de maquetación en el gestor de contenidos de tu web.

Si consigues mantener una rutina, el robot de Google verá que tu web crece, cuece y se enriquece y querrá pasar por ella una y otra web. ¿Resultado? Poco a poco irás mejorando tus posiciones.

Elige el momento perfecto para escribir

Si escribir no es lo que más te apasiona en esta vida y ya de por sí te es un auténtico trajín (que decides asumir por decisión personal y/o empresarial) nuestra recomendación es que lo hagas cuando realmente te sientas có[email protected] y [email protected]

Escribir un artículo no es llenar de contenido banal una o dos páginas, tampoco consiste en vomitar palabras sin sentido una nueva entrada por el mero hecho de rellenar. Dejando la prosa lírica para otros momentos de la vida, la realidad es que dar forma a un artículo web requiere de concentración y ganas. ¿El mejor momento? Aquel en el que te sientas tranquilo o inspirado.

Título, entradilla y foto: el gancho infalible

Hacer que nuestro lector se meta en la cabeza un texto de 1.000 o 2.000 palabras es un objetivo que a veces ni tan siquiera conseguimos los que nos dedicamos a ello en nuestro día a día.

Una idea infalible que se consigue pulir con el tiempo consiste en usar los recursos “gancho” que a los periodistas nos meten en la cabeza durante nuestros años de universidad: un buen título, una entradilla potentísima (de unas 5 o 6 líneas máximo)  y una foto llamativa. Quizás no consigas que se lean el articulo entero pero sí harás que el click en el tu blog esté mucho más cerca.

Mejor cuatro ojos que dos

Si no tienes demasiada soltura escribiendo y no te notas confiado a la hora de darle al botón de “publicar” te recomendamos dos cosas que (en ocasiones) nosotros mismos nos aplicamos: haz que alguien de tu confianza lea el texto y te diga -en confianza- si le gusta, si lo entiende y si le resulta interesante.

Una vez que tengas esa opinión bien cribada apuesta por leerlo en voz alta para pulir los posibles saltos en los signos de puntuación o para ver si has repetido palabras en el mismo párrafo.

Encuentra tu inspiración y disfruta de la experiencia

Escribir es algo tan personal y tan de “uno consigo mismo” que cualquier factor o reclamo externo puede llegar a molestar. Eso sí, un poco de música, un poco de sol o incluso hacer tus textos en papel serán recursos maravillosos que te harán que esos miedos sean mucho más pequeños de lo que piensas,

 

@MadammeRox

@MadammeRox

Compartir:

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin